Este blog tiene una doble función: por un lado, me gustaría que me sirviese a mi de aprendizaje. Por otro, trato de compartir algunos conocimientos relacionados con los perros para quien le pueda interesar.

No pretende ser una guía canina ni es rigurosamente científico, se trata de simplificar conceptos y transmitirlos de una forma amena para quien no esté familiarizado con este mundillo.

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sábado, 2 de marzo de 2013

False Friends

En Inglés, se llaman "False Friends" aquellas palabras o expresiones que, por su parecido a otras en Español, nos pueden llevar a engaño. Si traducimos un texto a la ligera, podemos aventurarnos a pensar que carpet es "carpeta" (cuando lo que significa es "moqueta") o traducir exit como "éxito" (cuando en realidad es "salida"). Son pequeños errores sin importancia, salvo cuando dices que estás constipated pensando que así traduces al inglés que tienes catarro y, en realidad, lo que estás diciendo es que vas algo "estreñido".

En el mundo cinológico hay también algunos "False Friends": perros que pueden parecer de una raza pero ser de otra completamente diferente en cuanto a orígenes, temperamento y cuidados.
Puede ser complicado ver las diferencias cuando no sabes mucho de perros, a pesar de que éstas sean abismales para sus orgullosos dueños.
A mi, esta ignorancia me hace gracia cuando se trata de gente que nunca ha tenido contacto con las razas de perros (yo soy una inculta, por ejemplo, respecto a las razas en caballos; apenas distingo un Pura Sangre Español de un Silla Francés, así que comprendo estos mismos errores con los perros), pero no me hace tanta cuando veo que son los propios dueños de algunas razas los que ignoran estos parecidos, ya que eso da a entender que compraron a su perro sin molestarse en absoluto de estudiar, comparar y analizar sus características fundamentales.

Os pongo 3 ejemplos de razas "engañosas" y espero que, a partir de ahora, veáis más claramente sus diferencias:

El Bulldog Francés y el Boston Terrier son perros relativamente parecidos, como veréis en la foto. El de la izquierda, el Bulldog (ahora, como están de moda, también se les llama "Frenchies") veréis que tiene un cuerpo más compacto y musculoso, las patas más gruesas. Pesa alrededor de 8-14kg y su morro chato presenta muchos pliegues. Este perro es obra y gracia de criadores franceses quienes -no se sabe muy bien cómo- hicieron esta pequeña versión muy cariñosa y familiar de la raza Bulldog.

El de la derecha, el Boston Terrier, es un perro más ligero y activo, ha de pesar 11kg como mucho. A pesar de tener también orejas grandes, las suyas son erguidas hacia arriba, no en forma de murciélago como las del Bulldog. La raza procede de cruzar el Bulldog con varios Terrier Ingleses y se trata de una raza 100% norteamericana, por lo que ni los orígenes ni el resultado tienen mucho que ver. Pierden menos pelo que sus primos franceses y, aunque respiran mejor que ellos, sus ojos redondos son más delicados.


El Pinscher Miniatura y el Chihuahua pueden ser muy parecidos a simple vista, pero no tienen nada que ver. Ambos pesan poquísimo (el Chihuahua menos, ya que puede no llegar ni a 2kg) y tienen ese aspecto general de perrito diminuto de pelo corto bien proporcionado. Sin embargo, hay muchas diferencias, si os fijáis bien. Para empezar, los Chihuahuas tienen "orejas flamígeras" pero los Pinscher tienen el rabo y orejas largos por naturaleza, si vemos un pinscher con orejas como el de la foto, es porque se las han cortado por estética en quirófano. Cosa que, por otra parte, en la mayoría de las Comunidades Autónomas está prohibida ya por ley.


Por otra parte, la cabeza del Chihuahua es inconfundible: tienen los ojos muy grandes y la frente abombada. Y el carácter... hay un abismo entre uno y otro. El Chihuahua es un perro peculiar, gregario, que prefiere la compañía humana a la canina (a ser posible en brazos) y, en caso de tener que relacionarse con otros perros, claramente se decantará por estar con los de su misma raza. El Pinscher, sin embargo, es un perro pequeño pero se cree grande, tiene un caminar orgulloso (levantando las patas), no se amedrentará ante la compañía de otros perros más grandes y es extremadamente inteligente.
El otro día vi en el parque, a lo lejos, a un chaval que parecía estar entrenando a un perro invisible. Se giraba, daba órdenes y palmadas, decía "¡Ven!, ¡Vamos!, ¡Para!, ¡Quieto!" ... pero yo no conseguía ver al perro. Me acerqué un poco y vi que era un Pinscher Mini el que le obedecía (¡y bastante bien!). Desde lejos, la hierba alta me lo tapaba.


El Bodeguero Andaluz y el Jack Russell Terrier de pelo liso son también muy parecidos, aunque debo aclarar que el Bodeguero Andaluz no es una raza reconocida por la FCI ni por ningún otro organismo cinológico internacional. Aunque ambas razas tienen origen británico, el Jack Russell ha sido desarrollado principalmente en Australia y el Bodeguero es una raza autóctona, de Cádiz, resultado del cruce de los Fox Terrier traídos por los ingleses que venían interesados por nuestros vinos. Como son buenos perros ratoneros, fueron muy útiles para mantener limpias las bodegas. Se potenció que fueran blancos principalmente para poder verlos mejor en la oscuridad. A día de hoy, ya no ejercen estas funciones y, por desgracia, son muchos los que andan abandonados en busca de hogar.

Ellos no cuentan con el prestigio del Jack Russell, más compacto y resultón, que nos provocó tantas risas en la película "La Máscara" y, en España, robó protagonismo al Bodeguerito siendo él la estrella de los anuncios de la Primitiva. El furor por la raza Jack Russell no es injustificado, ya que son perros súper simpáticos, pequeños pero resistentes, de gran inteligencia y mucha personalidad. Sin embargo, aquí no puedo ser objetiva: para mi, el Bodeguero Andaluz tiene un encanto especial y, desde aquí, mi apoyo y admiración a esos criadores que se preocupan por mantener esta raza tan nuestra, a pesar de que no tenga "caché" internacional.



lunes, 18 de febrero de 2013

Víctimas de la moda

Cuando yo era pequeña, recuerdo que estaban de moda los Cocker Spaniel y los Pastores Alemanes. También se veían muchos Dobermann, muchos más que ahora.


Con el paso de los años, se estigmatizó a estas razas: los Cocker atacaban a sus dueños, los Pastores Alemanes terminaban paralíticos y a los Dobermann les crecía más el cerebro que la cabeza y por eso terminaban volviéndose majaretas.

Lo que en realidad pasó es que, por culpa de la cría indiscriminada de estas razas tan populares, comenzaron a ser muy frecuentes determinados problemas congénitos. En el caso del Pastor Alemán, los casos de displasia grave (de codo y, sobre todo, de cadera) se multiplicaron, y muchos perros se veían incapaces de caminar pasada su primera juventud. Comenzaron a venderse una especie de "carretillas" que sirven a modo de sillas de ruedas para perros, pero se terminaron sacrificando muchos para paliar su dolor.

En el caso del Cocker Spaniel (especialmente en el color dorado), se desarrolló una enfermedad llamada Distimia, cuyos síntomas son agresividad y sociopatía, entre otros. También fue el caso de algunos ejemplares de Dobermann, aunque muy pocos, por lo que yo personalmente creo que lo que ocurrió es que a muchos dueños esta raza les vino grande -son perros que necesitan un líder y suelen atravesar una adolescencia "rebelde" sólo manejable con mano firme y disciplina por parte de su amo- y de ahí que se labraran esta mala fama de terminar siendo incontrolables.

Las modas hacen mucho, mucho daño a las razas.
Poca gente piensa BIEN qué raza de perro le conviene más, la elección a veces es por puro capricho de tener un perro igual que otro que ves mucho por la calle, o en una película, o en un anuncio. Para elegir BIEN un perro de raza (al igual que para elegir BIEN un mestizo en un albergue) es necesario atravesar todo un proceso, que otro día os contaré.

Las modas han provocado que, a lo largo de los años, las perreras y albergues españoles se hayan llenado de Huskies y de Labradores. Estos perros, cuando son cachorros son increíblemente adorables. Luego de mayores, vista la cantidad de abandonos que hay, quizá no lo sean tanto. En ningún anuncio de Scottex te explican que tu perro se hará muy grande y, cuando le duelan las muelas por el cambio de dentadura, podrá comerse tu sofá.

cachorros de Sharpei
Hace unos años, comenzó la obsesión por los perros "raros", y los más modernos compraron un Chow-chow, o un Sharpei, o un Bulldog Inglés. Sin embargo, la fiebre acabó pronto. El Chow-chow y el Sharpei son razas asiáticas que se caracterizan por ser tozudos y difíciles de entrenar, independientes, no suelen ser demasiado pacientes con los niños ni les gustan demasiado los mimos. Una decepción para quien compró uno pensando que era un peluche sin haberse molestado en leer el estándar de su raza.
cachorros de Chow-chow

El Bulldog Inglés comenzó a venderse en tiendas que los traían de países del este de Europa o de multicriaderos de donde salían cachorros como churros. Así consiguieron bajar su precio, ya que un buen Bulldog Inglés es un perro caro. Las camadas son sólo de 2 ó 3 cachorros y casi nunca son partos naturales, son cesáreas con riesgo para la madre. Y eso se paga. Pero al final, quien pagó los efectos de la moda fue la raza, ya que se empezaron a ver cachorros de pena, que se morían a los pocos meses, con parvovirus o neumonías que traían de serie, con caderas demasiado desplazadas como para caminar, con mandíbulas brutalmente prognatas, bulldogs demasiado altos o demasiado pequeños o demasiado débiles.... y, poco a poco, se acabó la moda del Bulldog Inglés.
Bulldog Inglés


Los Carlinos, los Chihuahuas, los Labradores, los Golden y los Bulldog Franceses están de moda, lo que significa que, ahora mismo, son las razas que corren más peligro.

Eso sí, gracias a los (mejores) criadores, con unas cuantas generaciones se consigue recuperar la calidad en estas razas. Ahora mismo, conseguir un buen ejemplar de Pastor Alemán, o de Dobermann o de Cocker Spaniel es más fácil, porque los pocos puristas que sobrevivieron a la fama negándose a criar al por mayor a costa de perjudicar la línea de sangre, siguen trabajando en mejorar la raza, en eliminar las taras genéticas. En eso consiste ser un buen criador.

Y sin embargo, ¿quién se plantea ahora comprar cualquiera de estos tres perros? Si no se lleva...